Ωmenahje
El desencanto como ofrenda
Pieza completa / Full piece
Sinopsis
Ωmenahje es un micro corto ensayístico que reimagina escenas icónicas del cine en las calles del Barrio Gótico de Barcelona. La pieza carece de diálogos, utilizando solo una voz en off que reflexiona barrocamente sobre el estado del cine actual.
La historia comienza con Buster Keaton, quien se convierte en el asesino de Psycho, quien lucha contra la mujer de Kill Bill (Kiddo), quien, a su vez, se transforma en La Sirenita; todos ellos interactuando secuencialmente en escenarios que mezclan lo histórico con lo actual.
La acción se desarrolla en plazas y callejuelas falsamente medievales en donde dichos personajes protagonizan escenas violentas y poéticas en slow mo. La voz en off, mientras tanto, plantea interrogantes sobre el estado del cine actual: la ausencia de vanguardias, la falta de autores que desafíen las convenciones y los géneros, y la supervivencia de este oficio como una forma de arte en la era digital, la IA y las plataformas de streaming.
Nota del director
Ωmenahje dura tres minutos y nació de una pregunta que me venía dando vueltas desde hace tiempo: ¿queda algo del cine, o solo nos queda el recuerdo del cine? Cada vez que entro a una sala o abro una plataforma, tengo la sensación de estar viendo lo mismo con otros nombres (y de manera degenerada). Las vanguardias se acabaron, o se volvieron decorativas, o se las tragó el algoritmo. Los autores que en otra época hubieran roto algo ahora alimentan catálogos. Y mientras tanto seguimos haciendo películas (tratamos de hacerlas), como quien reza en un idioma muerto que ya nadie entiende.
Quise responder a esa pregunta sin responderla. En lugar de escribir un ensayo, salí a las callejuelas del Barrio Gótico, esas plazas falsamente medievales donde la historia se confunde con el escenario, y armé un pequeño homenaje, o más bien una pequeña ofrenda, juntando escenas que me habían marcado. Buster Keaton se vuelve el asesino de Psycho, que se enfrenta a Kiddo de Kill Bill, que se transforma en La Sirenita, todo en cámara lenta y sin una sola palabra de diálogo. Solo una voz en off que reflexiona, quizás demasiado, sobre lo que estamos viendo.
No sé si Ωmenahje es una despedida o un acto de fe. Probablemente las dos cosas. Tres minutos no alcanzan para salvar nada, o decir nada, pero sí para dejar constancia de que alguien todavía está mirando.
