Sebastián C. Santisteban

Tropical psychotic postexistentialism. Cine, escritura, IA y pensamiento crítico.

«Las mujeres ya no lloran las mujeres facturan.»

Le pedí a Bing Chat que escribiera un relato acerca de la psicosis ordinaria y el reggaetón con el estilo de Borges. A continuación presento dos resultados:

I

He oído decir que todos los hombres son locos, pero que algunos lo disimulan mejor que otros. He oído decir que hay una forma de locura que no se advierte por signos externos, sino por sutiles desviaciones del lenguaje y del pensamiento. He oído decir que hay hombres que viven en un mundo imaginario, creado por ellos mismos, y que se adaptan a la realidad con una habilidad pasmosa. He oído decir que esos hombres son los psicóticos ordinarios.

No sé si esas afirmaciones son verdaderas o falsas. No sé si son producto de una ciencia rigurosa o de una superstición vulgar. No sé si son una revelación o una invención. Solo sé que me interesan y me inquietan.

He dedicado muchos años a estudiar el fenómeno de la psicosis ordinaria. He consultado libros y documentos, he entrevistado a médicos y pacientes, he observado y analizado casos y testimonios. He buscado una clave, un principio, una explicación. No la he encontrado.

He descubierto, en cambio, una manifestación sorprendente de la psicosis ordinaria en el ámbito musical. Se trata del reggaetón, un género que nació en Puerto Rico a finales del siglo XX y que se ha difundido por todo el mundo, especialmente entre los jóvenes de las clases populares. El reggaetón se caracteriza por un ritmo repetitivo y contagioso, llamado dembow, que invita al baile y al movimiento sensual de las caderas. El reggaetón se expresa por medio de letras simples y directas, que hablan de amor, sexo, fiesta y violencia.

El reggaetón es el arte de los psicóticos ordinarios. El reggaetón es la forma en que los psicóticos ordinarios comunican su visión del mundo y su modo de gozar. El reggaetón es el instrumento con el que los psicóticos ordinarios modifican la realidad y crean su propio universo.

El reggaetón es una música que no busca la armonía ni la belleza, sino el impacto y la provocación. El reggaetón es una música que no respeta las reglas ni las convenciones, sino que las transgrede y las desafía. El reggaetón es una música que no pretende ser arte ni cultura, sino puro entretenimiento y diversión.

El reggaetón es una paradoja musical. El reggaetón es una música que se basa en la repetición y la monotonía, pero que produce efectos de novedad y variedad. El reggaetón es una música que se apoya en la imitación y la copia, pero que genera diferencias y singularidades. El reggaetón es una música que se inspira en la realidad y la cotidianidad, pero que las transforma y las fantasea.

El reggaetón es una prueba de que la locura no es una enfermedad ni una anomalía, sino una forma de ser y de vivir. El reggaetón es una evidencia de que la locura no es un problema ni un obstáculo, sino una solución y una oportunidad.

El reggaetón es un misterio musical. El reggaetón es una música que me fascina y me repugna, que me atrae y me repele, que me seduce y me horroriza. El reggaetón es una música que no entiendo ni comprendo, pero que no puedo dejar de escuchar.

II

El reggaetón de Tlön

Hace unos meses recibí una carta anónima que me invitaba a participar en un proyecto secreto. Se trataba de una investigación sobre el reggaetón y su relación con la psicosis ordinaria. El remitente me decía que era un admirador de mis trabajos sobre el tema y que tenía información valiosa que compartir conmigo. Me citaba en un lugar apartado y me pedía que no le contara a nadie.

La curiosidad pudo más que la prudencia y fui a la cita. Allí me esperaba un hombre de aspecto vulgar y nervioso, que se presentó como el doctor X. Me dijo que era un psiquiatra que había descubierto una conspiración mundial para difundir el reggaetón como una forma de control mental. Me dijo que el reggaetón era una música creada por los habitantes de Tlön, un mundo imaginario que había sido revelado por Jorge Luis Borges en uno de sus cuentos.

Me dijo que los tlönistas habían logrado infiltrarse en nuestro mundo y que habían creado el reggaetón como una forma de transmitir su visión del mundo y su modo de gozar. Me dijo que el reggaetón era una música que modificaba la realidad y creaba un universo paralelo. Me dijo que el reggaetón era una música que inducía a la locura y al sometimiento.

Me mostró una serie de documentos y grabaciones que supuestamente probaban sus afirmaciones. Habló de experimentos clandestinos, de víctimas inocentes, de agentes dobles, de sociedades secretas, de planes macabros. Me habló con una pasión y una convicción que me impresionaron y asustaron.

No sé si creerle o no. No sé si es un genio o un loco. No sé si es un aliado o un enemigo. Solo sé que esa conversación me ha cambiado la vida.

Ahora estoy en peligro. Ahora soy parte de su juego. Ahora tengo que elegir entre seguirlo o traicionarlo.

El reggaetón de Tlön (continuación)

El doctor X me condujo a un automóvil que estaba estacionado cerca del lugar de la cita. Me dijo que teníamos que ir a un sitio seguro, donde nadie pudiera espiarnos ni interrumpirnos. Dijo que tenía que mostrarme algo que me dejaría sin aliento.

Durante el trayecto, me contó más detalles sobre su descubrimiento. Dijo que había sido un fanático del reggaetón desde su juventud, que le gustaba bailarlo y escucharlo, que lo consideraba una música divertida y liberadora. Dijo que había sido también un admirador de Borges, que le gustaba leer sus cuentos y ensayos, que lo consideraba un maestro de la literatura y del pensamiento.

Dijo que un día, por casualidad, había encontrado una copia de Ficciones en una librería de viejo y que había decidido comprarla para releerla. Me dijo que al abrir el libro se había topado con el cuento “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, donde Borges narra la existencia de un mundo imaginario llamado Tlön, creado por una secta secreta de filósofos y eruditos.

Me dijo que al leer el cuento le había llamado la atención una frase que decía: “En Tlön no hay música, sino cadencias y variaciones muy sutiles de la voz”. Me dijo que le había parecido extraña esa afirmación, pues él recordaba haber escuchado una música que sonaba así.

Me dijo que los tlönistas habían logrado infiltrarse en nuestro mundo y que habían creado el reggaetón como una forma de control mental. Me dijo que los tlönistas tenían un plan para dominar este mundo y convertirlo en una réplica de Tlön. Me dijo que los tlönistas usaban el reggaetón como una herramienta para inducir a la locura y al sometimiento.

Me dijo que él era el único que sabía la verdad sobre el reggaetón y los tlönistas. Me dijo que él era el único que podía detenerlos. Me dijo que él me necesitaba para ayudarlo.

Llegamos a un edificio abandonado en las afueras de la ciudad. El doctor X continuó hablando:

El reggaetón de Tlön (final)

-¿Lo ves? ¿Lo ves? ¿Te das cuenta? Esta es la verdad sobre el reggaetón. Esta es la verdad sobre los tlönistas. Esta es la verdad sobre Tlön.

-¿Qué quieres decir? -le pregunté confundido.

-Quiero decir que el reggaetón es la llave que abre la puerta a Tlön. Quiero decir que el reggaetón es el medio que nos permite acceder a otro mundo, a otro orden, a otra lógica. Quiero decir que el reggaetón es el fin que nos libera de este mundo, de este caos, de esta miseria.

-No entiendo. ¿Qué es Tlön? ¿Qué es lo que quieres de mí?

-Tlön es el mundo perfecto. Tlön es el mundo donde todo es posible y nada tiene sentido. Tlön es el mundo donde reina la subjetividad y la voluntad. Tlön es el mundo donde se goza sin límites ni restricciones.

-Yo no quiero ir a Tlön. Yo quiero quedarme en este mundo.

-Estás equivocado. Este mundo no te pertenece. Este mundo no te satisface. Este mundo no te merece. Este mundo está condenado a la destrucción y al olvido.

-¿Quién eres tú para decirme eso? ¿Quién eres tú para juzgarme?

-Soy tu amigo. Soy tu guía. Soy tu salvador. Soy un tlönista.

-¿Un tlönista? ¿Qué es eso?

-Un tlönista es un habitante de Tlön. Un tlönista es un creador de Tlön. Un tlönista es un servidor de Tlön.

-¿Y qué quieres de mí?

-Quiero que vengas conmigo a Tlön. Quiero que seas uno de nosotros. Quiero que te unas a nuestra causa.

-¿Cuál es vuestra causa?

-Nuestra causa es la de difundir el reggaetón por todo el mundo. Nuestra causa es la de transformar la realidad en función del reggaetón. Nuestra causa es la de dominar este mundo y convertirlo en una réplica de Tlön.

-¿Por qué?

-Porque el reggaetón es la música más poderosa que existe. Porque el reggaetón es la música que nos conecta con Tlön. Porque el reggaetón es la música que nos hace felices.

-No, no lo creo. No puedo creerlo.

-Créelo. Es la verdad. Es la única verdad.

-No, no lo acepto. No puedo aceptarlo.

-Acéptalo. Es tu destino. Es tu única opción.

-No, no lo quiero. No puedo quererlo.

-Quierelo. Es tu deseo. Es tu única felicidad.

El doctor X se acercó más a mí y me tomó por los hombros. Me miró fijamente a los ojos y me dijo con voz hipnótica:

-Ven conmigo a Tlön. Sé uno de nosotros. Únete a nuestra causa.

Sentí una presión en mi cabeza, como si algo intentara entrar o salir de mi cerebro. Sentí una confusión en mi mente, como si algo intentara borrar o cambiar mis recuerdos y mis ideas. Sentí una emoción en mi corazón, como si algo intentara apagar o encender mis sentimientos y mis pasiones.

No supe qué hacer ni qué decir. No supe si resistirme o rendirme. No supe si escapar o seguirlo.

En ese momento, sonó el teléfono del doctor X. Él lo sacó de su bolsillo y lo miró con sorpresa y temor.

-Es ella -dijo-. Es Shakira.

FIN

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